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La virtuosa complementación entre los principios cooperativos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Una mirada cooperativa

El desarrollo sostenible y la cooperación son afines y se potencian cuando las organizaciones cooperativas se basan en los principios y valores, y a su vez se articulan y se comprometen con sus comunidades.

Hoy en día las empresas cooperativas y mutuales han adquirido una gran relevancia en el ámbito empresarial, convirtiéndose en entidades socioeconómicas de importancia y en favor de un dinámico desarrollo local y regional; articulado con el territorio que genere mayores ingresos, que tienda a una distribución equitativa del ingreso y una disminución de conflictos de intereses.

Al interior de cada cooperativa, los cambios y desafíos producidos aceleradamente exigen elegir la opción de desarrollo correcta. Por un lado, pensar participativamente en una renovación y reformulación de las estrategias y de los procesos de gestión y, por otro, en una urgente vuelta a la esencia, valores y principios. Es decir, un repaso integral de las lecciones de identidad e historia de cada cooperativa. Esto significa aumentar la coherencia entre los lineamientos y postulados orientadores que marcan pautas y alumbran la acción y gestión.

La brújula y fuente de diferenciación está en la definición, valores y en los siete principios cooperativos que enmarcan al sistema y han sido oficializados por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), “una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada”.

  1. Adhesión voluntaria y abierta
  2. Control democrático para parte de los asociados
  3. Participación económica de los asociados
  4. Autonomía e independencia
  5. Educación, capacitación e información
  6. Cooperación entre cooperativas
  7. Interés por la comunidad.

Para encarar las situaciones nuevas que debemos resolver, tenemos un mapa doctrinario vivo, solvente y validado por las respuestas concretas que históricamente dieron inicio a distintas necesidades de las personas en diferentes lugares del mundo.

Hoy tenemos un desafío y una oportunidad que es conectar el mapa doctrinario de la economía social con la propuesta de desafíos globales dada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU; acelerando la implementación conjunta, en razón de la ligazón operativa que tienen entre sí, el apoyo recíproco y la resignificación que implica.

Este respaldo mutuo permitirá proyectar mejor el futuro y optimizar la orientación doctrinaria de la Economía Social (ES) con un trabajo que sume la plataforma de los ODS mundiales integrados en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, con el fin de potenciar los objetivos que propone Naciones Unidas.

Los ODS fueron aprobados y se pusieron en marcha en enero de 2016 y seguirán orientando las políticas del PNUD durante los próximos 15 años. Ellos son:

  1. Fin de la Pobreza
  2. Hambre Cero
  3. Salud y Bienestar
  4. Educación y Calidad
  5. Igualdad de Género
  6. Agua Limpia y Saneamiento
  7. Energía Asequible y no Contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria Innovación e Infraestructura
  10. Reducción de las Desigualdades
  11. Ciudades y Comunidades Sostenibles
  12. Producción y Consumo Responsables
  13. Acción del Clima
  14. Vida Submarina
  15. Vida de Ecosistemas Terrestres
  16. Paz, Justicia e Instituciones sólidas
  17. Alianzas para lograr los objetivos.

Creemos que en un mundo que se está reorganizando y tan heterogéneo, buscar nexos y construir complementariedades entre los principios y los ODS es un camino valorativo y pragmático en favor del desarrollo sostenible de la economía social y sus comunidades.

Todos los componentes de los ODS son fundamentales, tienen una meta específica, pero deben tomarse sistémicamente, ya que se potencian y se refuerzan mutuamente, al igual, que se apoyan y alinean la definición, los valores y los principios cooperativos en un cuerpo de ideas y acción.

Aunque todas las cooperativas deben ajustarse estrictamente a los principios, queremos alertar sobre un desvío demasiado usual, como es el desconocimiento y las confusiones que genera el denominado “cooperativismo a la carta”, es decir, el que transitan algunas organizaciones que solo eligen y aplican algunos principios, convenientes y funcionales a sus objetivos y rechazan o dejan de lado otros que les molestan. No se pueden seleccionar algunos, porque se desnaturalizan, se pierde impacto positivo, consistencia y se generan contradicciones.

Por ello, la matriz organizacional de la ES y las recomendaciones de los ODS son sistémicas y pilares sólidos que ofrecen nuevas oportunidades, así como obligaciones y nos animan a pensar en construcciones comunes, colectivas, distintas y sostenibles en favor de las personas y de sus comunidades a través de la cooperación libre, voluntaria, inclusiva e inteligente.

También, sin banderías político-partidarias debemos pensar desde el cuarto principio cooperativo de “autonomía e independencia”, el valioso trabajo con los Estados y la planificación estratégica concertada a nivel regional y nacional con verdadera participación democrática, en un todo de acuerdo con el punto 17 de los ODS, que dice: “Alianzas para lograr los objetivos”. Es imprescindible movilizar y no desparramar recursos y esfuerzos.

Obviamente, que esta idea de interacción y construcción debe contar con la decisión, el compromiso y estímulo del estamento dirigencial. Una función del liderazgo significativo es interpretar el mundo presente e imaginar posibles mundos futuros, donde se requieren innovadoras propuestas y soluciones ante los desafíos del desarrollo sostenible impulsado de “abajo hacia arriba”.

Asimismo, para lograr los objetivos fijados se requiere fortalecer vínculos y utilizar, tanto herramientas de planificación adecuadas, como contar con una excelente acción proactiva de conducción, de gerenciamiento, de gestión y de control de los proyectos. Como evitar funcionamiento de las propuestas por canales paralelos.

La implementación de los ODS será contributiva para que las organizaciones de la ES puedan continuar brindando los mejores servicios posibles a sus asociados, razón de ser de la existencia con impacto en sus comunidades. Esto permitirá diferenciar el accionar y la presencia en el mercado que brindan las cooperativas y las mutuales, a fin de que cada día mayor cantidad de personas opten por los productos y servicios que ofrecen de manera más ventajosa y permanente.

Otro nexo es el fuerte consenso y respaldo internacional que tienen ambas plataformas que amplían las fronteras de incidencia para actuar concretamente y de forma eficaz.

Estamos convencidos de que los problemas globales demandan respuestas cooperativas y que una decisión política–institucional, de enlazar y aglutinar las ideas entre ODS y la ES en un accionar inteligente, es una buena forma de enriquecer una plataforma de desarrollo que el mundo necesita. Hoy tenemos la gran responsabilidad de buscar el desarrollo de sociedades más sostenibles y solidarias.

En aras de contribuir con todo lo anterior, la Confederación Latinoamericana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (COLAC), —organismo internacional de naturaleza cooperativa, reconocido como Organismo No Gubernamental (ONG), en status Consultivo (Categoría 1) ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y afiliada a la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (por sus siglas en inglés UNEP FI), que es una asociación única entre el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el sector financiero a escala mundial— contribuye al desarrollo del cooperativismo latinoamericano, articulando a las cooperativas de ahorro y crédito y entidades de la economía solidaria, con la integración y representación.

Además, COLAC se ha constituido en la primera Institución de Apoyo de UNEP FI, perteneciente al sector cooperativo de ahorro y crédito en América Latina, que contribuirá activamente con la adopción e implementación de prácticas de sostenibilidad en el sector cooperativo financiero en América Latina y el Caribe. Recientemente, COLAC ha desarrollado un programa de finanzas sostenibles para la inclusión, entre otros, de los aspectos medioambientales en la toma de decisiones de la Confederación.

 

Lic. Eduardo H. Fontenla
Licenciado en Cooperativismo y Mutualismo y licenciado en Ciencia Política y Gobierno


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